Hay diferentes máquinas que realizan la limpieza de superficies con agua a presión, tanto para uso doméstico o industrial.

Las ‘hidrolavadoras’ se utilizan para la limpieza de las superficies. Generalmente, se usan para limpiar exteriores: paredes, embarcaciones, terrazas, etc. Y es que las hidrolavadoras se han convertido en un elemento cada vez más demandado. Avaladas sobre todo por sus ventajas y un funcionamiento sencillo.

En este artículo, te explicaremos las diferencias entre la limpieza a presión y a alta presión, el funcionamiento de las hidrolavadoras y los tipos de categorías que existen en el mercado.

Diferencias entre limpieza a presión y alta presión

En ambos casos estos equipos utilizan el agua presurizada, con o sin el uso de otros líquidos o partículas sólidas, para remover materia no deseada de diferentes superficies.

Sin embargo, en el caso de los sistemas a presión, la bomba de agua es menos de 5,000 psi (345 BAR), mientras que los sistemas de alta presión suelen operar entre los 5,000 (345 BAR) y 30,000 psi (2068 BAR).

¿Cuál es el funcionamiento básico de un sistema de limpieza a presión?

Las hidrolavadoras trabajan de una manera muy simple: el agua emerge presurizada y a una alta velocidad a través de una manguera en cuyo extremo se conecta una fina boquilla, produciendo un chorro de gran fuerza para desprender la suciedad.

El elemento central de toda hidrolavadora es un motor, el que, a su vez, acciona una bomba que presuriza el agua, de modo que la que emerge de la boquilla está una presión mucho mayor que cuando entró en la hidrolavadora.

¿Según el tipo de alimentación, qué categorías existen en el mercado? 

Hidrolavadoras eléctricas:

Incorporan un motor eléctrico. El motor funciona con la electricidad provista por una toma de corriente cercana. Estas máquinas cuentan con un cable de alimentación que restringe su desplazamiento por las grandes superficies. Son unos modelos ligeros, indicados para trabajos de limpieza que no exigen demasiada potencia. Son más silenciosos, más livianos y su arranque es más sencillo que los modelos a gasolina, características que los hacen ideales para trabajos en interiores y en los hogares.

Hidrolavadoras a combustible:

Incorporan un motor de combustión interna. Ofrecen el beneficio de mayor potencia y mayor movilidad, ya que no requieren de una toma de corriente. Emplean un sistema de arranque manual o, en algunos modelos de gran potencia, un motor de arranque eléctrico. Incluso otros modelos pueden generar agua caliente, que puede ser ideal para aflojar y remover la grasa y el aceite. Debido a la naturaleza peligrosa de los gases de escape del motor, estas máquinas no son adecuadas para interiores o lugares que carezcan de una buena ventilación. Son más usadas en ámbitos industriales.

En Gaima, disponemos de unas potentes hidrolavadoras ideales para poder utilizar en el ámbito profesional y doméstico (de gasolina y eléctricas):

catalogo hidrolavadoras

Todas ellas tienen unos sistemas de encendido y de arranque casi instantáneos, mejorando así el rendimiento de la tarea. Son máquinas pensadas para que  su usuario las maneje de una forma fácil y segura, porque todos nuestros productos están optimizados para trabajar de la forma más eficiente posible.

 

Así que si estás pensando en limpiar toda la suciedad acumulada durante el invierno en tu patio, jardín o cochera, no lo dudes ni un segundo; necesitarás una hidrolavadora a presión y en Gaima te ofrecemos las mejores del mercado con las mejores prestaciones y la máxima potencia.